En busca del tesoro escondido

tge4Siempre me han apasionado los libros. Empecé a leer a muy temprana edad por pura vocación imparable de niña empecinada y, desde entonces, los libros han sido para mí como pequeñas puertecitas que guardan fielmente un mundo secreto. Un mundo donde todos los escenarios son posibles, repleto de fantasías desconocidas esperando sólo a ser descubiertas. No sólo me gusta de los libros su alma, también su cuerpo: sus tapas, su forma, su textura, su olor a páginas nuevas o, por el contrario, impregnadas de herrumbre y antigüedad. Por paradojas del destino, de pequeña me aquejaba una fuerte alergia a los ácaros del polvo que traía a mi pobre madre por la calle de la amargura. Siempre estaba intentando evitarme las dichosas crisis de asma y los mocos en cascada. Tenía totalmente contraindicada la presencia de objetos en mi habitación que pudieran acumular estos simpáticos seres microscópicos que me hacían la vida imposible, tales como peluches, alfombras… y libros. Esto, no obstante, no fue impedimento para que mi infancia estuviera llena de literatura. No podía tenerlos en mi habitación de dormir, de acuerdo, pero siempre había uno en mi mesita de noche y los demás vivían por toda la casa, ya fuera prendidos en la dulce voz de mi madre cuando me los leía, o bien llenando hasta el techo los estantes del salón. A veces, cuando nadie me veía, trepaba temerariamente por los muebles para alcanzar los armarios más altos. Pensaba que allí escondido estaría sin duda alguna el libro de La Historia Interminable, con el grandioso Aurin grabado en su portada, esperándome a mí: la niña humana elegida para salvar el mundo de Fantasía de las garras de la Nada.

En una ocasión me mandaron un tratamiento con vacunas para mi alergia y mi madre me prometió que por cada uno de los «pinchazos» que me pusieran me regalaría un libro. Así que aguanté estoicamente, semana tras semana, las visitas al ATS que iba sacando los frasquitos pequeños de una caja de corcho blanco. Cuando por fin sacó el último, mi madre siempre fiel a sus promesas, me llevó a una librería preciosa en un callejón del centro de mi ciudad. Y pude escoger muchos libros, tantos como vacunas me habían puesto, y habían sido bastantes… Recuerdo aquel día con un cariño reservado sólo a poquitos episodios de mi infancia y, desde entonces hasta ahora, las librerías han tenido para mí un efecto como de gruta encantada. Me apasiona explorar y encontrar ediciones tan cuidadas que el formato y la presentación del libro son ya un tesoro en sí mismos, más allá de la historia que encierran. Clásicos reilustrados, pop ups inesperados, tintas doradas, papel de gramaje grueso como una caja o tan fino como piel de cebolla… Cómo me deleito contemplando tan delicadas obras de letras, color y papel.

Es por este motivo, que hoy añado esta pasión a mi blog, inaugurando una nueva sección de literatura. En ella compartiré con vosotros mis tesoros más preciados y nuevos hallazgos tanto para peques como para mayores. Os daré mi humilde opinión o el irrefutable veredicto de Liam y Claudia, los críticos más sinceros, facilitando en la medida de lo posible el enlace para conseguirlo si lo encuentro. Y qué mejor día para empezar que este domingo de Pascua: un día para renacer y para buscar brillantes y coloridos tesoros de dulce contenido. Eso mismo han hecho mis hijos nada más salir el sol y hemos rescatado este tesoro que compramos hace algún tiempo durante una visita a Gibraltar. the golden egg colageThe Golden Egg es un libro de A.J. Wood con preciosas ilustraciones de Maggie Kneen con desplegables que ocultan huevos de colores llamativos y brillantes. Mis hijos alucinan cada vez que destapan uno. Cuando pensé compartirlo con vosotros no estaba segura de poder encontrarlo, pero ¡voilà! podéis encontrarlo AQUÍ. Los textos están en inglés pero son breves y sencillos, con una rima delicada y un vocabulario muy colorido. Y con este tesoro de envoltorio brillante y dulce interior, queda inaugurado este rincón librero virtual, deseándoos una muy feliz Pascua.

 

*Si os gustan los libros que os enseño y los compráis a través de mis enlaces me llevaré una pequeñita comisión que contribuye al mantenimiento de este blog. ¡Muchas gracias y a seguir leyendo!

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