A ti, mamá

publicado en: Artículos | 0

A ti, mamá,

que me creaste único a partir de la nada en este universo.

Que acunaste en tu vientre mi primer latido,

el peso de todos y cada uno de mis huesos

y la complejidad de mi mente.

Que me diste a la luz del mundo de la mejor manera que supiste.

Que con tus caricias me has devuelto siempre a mi centro de paz interior.

A ti, mamá,

que me observas en el silencio de la noche

y percibes la curva de mi respiración tranquila

con plena consciencia de guardiana y protectora.

Que me ofreces tu expresión más serena aunque tu corazón lata apresurado

mientras intento ponerme de pie, subir un escalón, trepar por un árbol…

calculando con mesura y equilibrio la distancia apropiada entre los dos

para dejarme libertad y ayudarme si tropiezo.

A ti, que vences al sueño y al cansancio

para regalarme recuerdos hermosos.

Que corres, juegas, me alzas, te agachas

y aguantas mi peso hasta que los brazos te duelen,

bajo el sol de verano o la lluvia de otoño, sólo por oírme reír a carcajadas.

A ti, que no te importa abrir la puerta en pijama, salir sin maquillaje,

caminar descalza, mancharte de acuarelas.

A ti, que temes cualquier día salir con una teta al aire sin darte cuenta: nunca has estado más bella.

A ti, que llenas tus bolsillos de galletas mordidas, de pañuelos con mis mocos,

de piedras y ramitas que te he regalado, y guardas como pequeños tesoros.

A ti, mamá,

que cuando estamos con más gente

siempre restas atención a la conversación que te apetece mantener

para saber en todo momento dónde estoy, qué estoy haciendo, que no me aleje demasiado…

Capaz de atravesar una habitación en un segundo

para sacarme de la boca algo que nadie ha visto que he cogido, ni siquiera quien estaba a mi lado.

A ti, mamá,

que intentas aprender cada día cosas nuevas para poder enseñármelas a mí.

Que quieres ser una persona buena y darme siempre lo mejor de ti misma.

A ti, mamá,

que escuchas siempre con paciencia lo que tengo que decir,

que entiendes mis palabras y las traduces si es preciso para oyentes poco entrenados.

Que sabes qué peluche me da un poco de miedo y lo escondes,

qué cosas me apasionan en este momento y cuáles me apasionaban hace dos meses,

porque no paro de descubrir y asombrarme a tu lado.

A ti, que me perdonas si me equivoco y que me pides perdón si te equivocas tú.

Que secas mis lágrimas con la tersura de tus besos

y me cantas las canciones que te acompañaron en la vida y guardas en tu memoria.

A ti, mamá,

por la niña que fuiste, por las heridas que has sanado

y por mirarme siempre a los ojos desde lo más profundo y cierto de ti misma.

 

Dedicado a todas las madres maravillosas con las que tengo la inmensa suerte de compartir el camino. Creativas, fuertes, luchadoras.  A vosotras, mamás.

 

1 33 34 35 36 37 38 39 40